ENGLISH: FOR THE ENGLISH VERSION SCROLL DOWN
PORTUGUES: PRA VERSAO EM PORTUGUES DESTE TEXTO DESCE ATE EMBAIXO
”No existen mujeres que representen la escena del graffiti en Paraguay”
Es lo que los artistas locales varones dicen sobre la escena del graffiti Paraguayo. Pero mientras que la escena urbana paraguaya niega a sus mujeres… Brasil las convierte en historia.
Me fui al Festival Brasileño Street of Styles, uno de los festivales mas grandes de graffiti de America Latina, como representante femenina de Paraguay.
JUEVES 9 DE ABRIL 2026: LA LLEGADA A CURITIBA
Llegué a Curitiba el jueves a las 14:00. Sin haber comido bien en más de 24 horas. Cansada. Saturada. En un lugar donde no había estado nunca y no le conocía a nadie.
Alquilé un Airbnb en la zona del evento, cerca de donde iba a ser el festival. Explícitamente nos habían advertido que era una zona para tener cuidado ya que es zona de narcotráfico.
Use internet para buscar comida. Quería un marmitex (arroz, feijao, carne) pero ya era demasiado tarde. La app de comidas brasileña me pedía numero brasileño. Le pedi a chat gpt que me localize en el barrio números de locales y les escribí a todos. Pasaron horas y nadie respondía, todo cerrado y yo cada vez con mas hambre.
Finalmente Le escribo a Eto —un artista local que alguien de producción me pasó— y le pregunto si conocía algún lugar para comer.
Me responde: “¿Dónde estás?” Le mandé mi ubicación. Me dice: “Vivo al lado. Te paso a buscar.”
Eto vino con su hija, Liz, una nena de 5 años. Me subí al auto sin conocerlo. Me llevó a un bar donde se reunían con sus amigos. En el bar me hizo probar Rollmops (pescado crudo con cebolla en conserva). Después me llevó a su casa, donde vive con su mamá. Y ahí, por fin, comí una feijoada. Una comida real. Después de más de un día sobreviviendo con snacks.
Al día siguiente tenia que hacer check out del AirBnb. El evento nos ponía hotel recién desde el viernes al medio día. Ya que el festival iniciaba el viernes a las 10 am con la distribución de los aerosoles, Eto me dice “te paso a buscar y vamos al festival”.
VIERNES 10 DE ABRIL 2026: DIA 1 DEL FESTIVAL
En la fila, el mate me hizo nuevos amigos. Argentina y Uruguay. Argentina, igual que yo, hizo una travesía de 12 hs entre salir de Posadas y llegar hasta Curitiba.
Apenas nos entregaron los aerosoles, pasamos a la asignación de muros. Me dieron un muro lindo, bien ubicado, con otros artistas. Pero yo ya me había apegado a Eto y su crew, “Oi Tudo Bem”.
A los diferentes miembros del crew “Oi Tudo Bem” les habían asignado diferentes muros, pero queríamos pintar juntos. Mis Curitibas me adoptaron y yo ya era su Paraguaya. Ya se había formado un sentido de pertenencia mutua.
Entonces tomé una decisión: Dejé el muro que la organización me asigno y me fui con ellos a buscar paredes por la zona. Como ellos son locales, conocían el territorio. Encontramos una. La organización dijo nos dió el ok.
Incluso conseguimos otra pared enfrente y los “Oi Tudo Bem” llamaron a más artistas que estaban en la misma situación.
Ahí le conocí a DL. Ni él ni yo conocíamos el trabajo del otro pero surgió fusionar nuestra piezas. Yo estaba abierta a colaborar, para eso me fuí. Para intercambiar. Me parece que la mejor manera de conocer un lugar es con los locales. Le quitamos foto a la pared y empezamos a bocetar con DL en el ipad para tener una idea de como se iba a ver nuestra fusión.
Todo estaba encaminado. Dejamos el muro marcado para llegar el sábado a la mañana y pintar.
De noche en el bus yendo al hotel le conocí a Mexico, quíen había llegado recien a las 8 pm después de un vuelo de 20 hs para el festival, con hambre y molido.
Llegue al hotel y le conocí a mi compañera de cuarto. Lu bird, una brasilera del Norte de Brasil. Nos pasamos la noche hablando como 2 niñas que aman la pintura intercambiando experiencias de vida.
SABADO 11 DE ABRIL: DIA 2 DEL FESTIVAL.
El sábado llegamos a las 9 de la mañana y Eto, DL, Gneziz más otros miembros de "Oi tudo Bem" y yo nos quedamos sin nuestra pared. La dueña había tenido un problema con la hija y cambiaron de idea. Nos quedamos sin muro. Fue como perder un partido y sentimos el bajón.
Pero seguimos. Buscamos otra pared y la encontramos. Volvimos a empezar. Sol. Calor. Estrés y churrasquinho. Mientras Eto y Gnezis ya habian empezado a pintar yo me insolé terminando el boceto esperando que llegue DL. Seguía fiel al plan original de fusionar las piezas por más que hayamos cambiado de muro. No le dedicamos todo ese tiempo el día anterior para tirar la idea a causa de cambio de logística.
Me quedo sin batería en el iPad, y el teléfono. Entonces me fui a resolver. Mientras dejaba ambos en diferentes lugares cargando, fui a visitar a mis nuevos amigos en sus muros. Uruguay me dio un abrazo para seguir. Le visite a Argentina y por el camino me encontré con Mexico a quien acompañe hasta su muro; hicimos terapia de muralistas hablando de los desafíos internos y externos con los que nos encontrábamos. El no contaba con los colores que quería. Ambos nos sentíamos presionados internamente con representar a nuestros países y no querer defraudar.
Volví a mi muro, con el Ipad y el cel cargados. DL ya había llegado. por segunda vez hicimos la grilla de garabato —los brasileros le llaman de grilla orgánica, y los yankees doodle grid.
El mañana parecía prometedor. Churrasquinho y la comunidad del graffiti compartiendo al jeito brasilero.
Dejamos todo listo para finalmente pintar el Domingo. Le pregunte a los muchachos a qué hora nos juntabamos todos al día siguiente. Me dijeron todos 9 am y yo ingenua les creí.
DOMINGO 12 DE ABRIL: DIA 3 DEL FESTIVAL
El domingo llegué a la hora acordada. Y mis Curitibas llegaron al mediodía. Me hice amiga de la gente del barrio mientras, mate con la comunidad. Por un lado fue mejor que los chicos hayan llegado recién al medio día porque haste esa hora le daba el sol directo a la pared y el día antes yo ya me había insolado. Y justo antes de que lleguen, empezó mi cuadro alérgico.
Priz Praz Pruz, con casi 40 años no usa protector solar. Priz Praz Pruz pinta hace 20 años con aerosoles y se olvido de su mascara para proteger sus vías respiratorias. Priz Praz Pruz estaba pagando las consecuencias de su propio descuido. Sumado a la falta de sueño más el estrés y toda la adrenalina y sobre estimulación que esta aventura traia consigo. Estaba agotada. Igual pinté. Pintamos. Churrasquinho, familia, niños, la gente del barrio, las novias, los amigos. La familia de la pintura compartiendo.
Terminamos el muro. Mis figuras hablan de exilio. El exilio de la mujer que se atreve a morder la manzana, cuando explícitamente le dicen que no lo haga. Y su predecesora que eligió el exilio antes de someterse a la voluntad masculina y fue castigada para engendrar demonios como hijos. Esa es mi historia como artista urbana en Paraguay, un país rural, con una conducta medieval pero con acceso a internet, machista, donde fui perseguida por el dominio masculino de la escena del arte urbano, viviendo una brutal cacería de brujas constante, quemada en la hoguera viva y donde pagué el precio del exilio antes de ser sometida, por querer pintar.
Durante el festival, conversando con otras mujeres que pintan, me di cuenta de que eso no solo pasa en Paraguay. Es la realidad de muchas mujeres que pintan, en un rubro que es predominante masculino.
Pero las cosas estan cambiando. Cada vez somos más mujeres en esta escena. Y no todos los varones nos persiguen para quemarnos en la hoguera. Existen hombres como mi familia de Curitiba que me adoptaron, Eto, DL y Gnezis.
Existen festivales como el Street of Styles que cada vez nos dan una mayor representación a las mujeres.
Esa noche, al volver al hotel Lubird me dio 2 antihístaminicos para mi cuadro de alergia. No dormí nada por no poder respirar esa noche. El cuadro de alergia me estaba liquidando y estaba más insolada que el día anterior.
LUNES 13 DE ABRIL: HORA DE VOLVER A CASA.
Hicimos check-out del hotel el lunes al mediodía. Eto me volvió a buscar. Me llevó a su estudio de tatuajes. Le regalé mis aerosoles porque no podía llevarlos en el avión. Le dije que había tenido suficiente de pintar en la calle, estaba agotada, insolada, con mi cuadro de rinitis alérgica, así que ese lunes estaba mood “estudio de tattoo”.
Eto termino de tatuar y me llevo a un tour por el centro de Curitiba, arte urbano, historia. Caminamos demasiado para mi estado, mis piernas no daban mas, pero me tome un energizante para seguir. Llegamos al estudio de Felipe Koka Tattoo donde habían más artistas pintando pos festival. Compartimos. Charlamos.
Mi amiga argentina tatuando a un colombiano. Artistas siendo artistas. Comunidad. La Familia de la pintura.
Después… tocó volver. 10 pm perdí el vuelo. Llegué dos minutos tarde a la puerta. No me dejaron pasar. Lloré. Rogué. Nada. Me reprogramaron el vuelo para martes 5 a.m.
MARTES 14 DE ABRIL: LA ODISEA
Dormí en el piso del aeropuerto. Le pedí a mi marido que me ayudara a no quedarme dormida del todo. y A las 5 a.m. me cambian el vuelo otra vez. 10 a.m. Dormí 2 horas en la sala de espera. Subí al avión. Dormí una hora más.
Llegué a Foz. Me subo a un Uber. Le digo al chofer: “Dormí tres horas.” Me pregunta: “¿Tenés todo?” Me había olvidado la mochila con la computadora en el avión. Bajo corriendo. Hablo con el guardia de seguridad y los oficiales de la aerolínea Azul. Recupero mis cosas.
Cruzo la frontera. El minibús no paraba en migraciones. Me bajé igual. Crucé el puente de la amistad caminando con todas mis cosas, insolada y apenas respirando. Llegué al lado paraguayo. Esperé el bus. No llegaba. Me subí a un Bolt. Llegué a la terminal de CDE. Tomé un micro a las 16:00. Llegué a casa a las 21:00 y algo.
Y me encuentro con haber dejado un vehículo que sí arrancaba antes del viaje y a mi vuelta ya no arrancaba. Taxi. Acople. Y yo agotada.
MIERCOLES 15 DE ABRIL 2026: MODO RECUPERACION
Tenia una reunion con Nike a las 10 am. Se paso para el día siguiente por lluvia. No había dormido bien, todavía la adrenalina corría por mis venas. Mientras mi marido se ocupaba de la parte de mecánica del vehículo yo me ocupe de toda la parte de salud para mi cuadro alérgico.
Llegué a Paraguay agotada. Pero no vacía. Una de las noches en Curitiba hablando con otro artista mientras recorríamos los muros, le digo “me siento llena” y me responde. “llena también significa a punto de desbordarse” y me quede reflexionando.
El exilio te vacía de lo anterior, de lo que ya no sirve, pero también te lleva a buscar llenar el vaso. Y con el vaso lleno, una sola gota más desborda. Vuelvo a casa con el vaso lleno. Y ahora me toca compartir todo lo que traje para volver a vaciar el vaso. Ni muy vacío ni muy lleno.
Gracias Street of Styles por la experiencia de un eventazo. Me fui a pintar, pero volví con nuevos amigos, una nueva familia, muchas historias para contar y con muchas ganas de pintar más.
Cierro con que sí existen mujeres que representan la escena del graffiti Paraguayo a nivel internacional. No soy la primera ni seré la ultima mujer Paraguaya que nos represente afuera. Y a los nenes con masculinidad frágil que nos hacen cacería de brujas por ser mujeres, la queso. Besis.
Fotos del evento aquí.
Reel del Evento aquí.
Brasil y Paraguay representando en el festival Street of Styles 2026.
De izq. a derecha: Eto, DL, Priz Praz Pruz y Gnezis. DDM Crew.
“Women who represent the graffiti scene in Paraguay do not exist”
That’s what local male artists say about the Paraguayan graffiti scene. But while the Paraguayan urban scene denies its women… Brazil turns them into history.
I went to the Brazilian Street of Styles Festival, one of the biggest graffiti festivals in Latin America, as a female representative of Paraguay.
THURSDAY APRIL 9, 2026: ARRIVAL IN CURITIBA
I arrived in Curitiba on Thursday at 2:00 pm. Without having eaten properly for more than 24 hours. Tired. Saturated. In a place I had never been before and didn’t know anyone.
I rented an Airbnb in the event area, near where the festival was going to be. We had explicitly been warned that it was an area to be careful in since it is a drug trafficking zone.
I used the internet to look for food. I wanted a marmitex (rice, beans, meat) but it was already too late. The Brazilian food app asked me for a Brazilian phone number. I asked ChatGPT to locate numbers of places in the neighborhood and I wrote to all of them. Hours went by and no one responded, everything closed and I was getting hungrier and hungrier.
Finally I write to Eto —a local artist that someone from production gave me— and I ask him if he knew any place to eat.
He replies: “Where are you?” I sent him my location. He tells me: “I live next door. I’ll come pick you up.”
Eto came with his daughter, Liz, a 5-year-old girl. I got in the car without knowing him. He took me to a bar where they gathered with his friends. At the bar he made me try Rollmops (raw fish with pickled onion). Then he took me to his house, where he lives with his mother. And there, finally, I ate a feijoada. Real food. After more than a day surviving on snacks.
The next day I had to check out of the Airbnb. The event only gave us hotel starting Friday at noon. Since the festival started Friday at 10 am with spray distribution, Eto tells me “I’ll pick you up and we go to the festival.”
FRIDAY APRIL 10, 2026: DAY 1 OF THE FESTIVAL
In the line, mate made me new friends. Argentina and Uruguay. Argentina, just like me, did a 12-hour journey between leaving Posadas and arriving in Curitiba.
As soon as they gave us the sprays, we moved to wall assignment. They gave me a nice wall, well located, with other artists. But I had already gotten attached to Eto and his crew, “Oi Tudo Bem”.
Different members of the crew “Oi Tudo Bem” had been assigned different walls, but we wanted to paint together. My Curitibas adopted me and I was already their Paraguayan. A mutual sense of belonging had already formed.
So I made a decision: I left the wall the organization assigned me and went with them to look for walls around the area. Since they are locals, they knew the territory. We found one. The organization gave us the ok.
We even got another wall in front and the “Oi Tudo Bem” called more artists who were in the same situation.
There I met DL. Neither him nor I knew each other’s work but it came up to merge our pieces. I was open to collaborate, that’s why I went. To exchange. I think the best way to know a place is with locals. We took a picture of the wall and started sketching with DL on the iPad to have an idea of how our fusion would look.
Everything was on track. We left the wall marked to arrive Saturday morning and paint.
At night on the bus going to the hotel I met Mexico, who had just arrived at 8 pm after a 20-hour flight for the festival, hungry and wrecked.
I got to the hotel and met my roommate. Lu bird, a Brazilian from the North of Brazil. We spent the night talking like 2 girls who love painting exchanging life experiences.
SATURDAY APRIL 11: DAY 2 OF THE FESTIVAL.
On Saturday we arrived at 9 in the morning and Eto, DL, Gneziz plus other members of "Oi tudo Bem" and I lost our wall. The owner had had a problem with her daughter and changed her mind. We were left without a wall. It was like losing a match and we felt the drop.
But we kept going. We looked for another wall and we found one. We started again. Sun. Heat. Stress and churrasquinho. While Eto and Gnezis had already started painting I got sunstroke finishing the sketch waiting for DL to arrive. I stayed loyal to the original plan of merging the pieces even though we had changed walls. We didn’t spend all that time the day before to throw the idea away because of a logistics change.
My iPad and my phone died. So I went to fix it. While leaving both charging in different places, I went to visit my new friends at their walls. Uruguay gave me a hug to keep going. I visited Argentina and on the way I ran into Mexico who I walked with to his wall; we did muralist therapy talking about the internal and external challenges we were facing. He didn’t have the colors he wanted. Both of us felt internally pressured about representing our countries and not wanting to disappoint.
I went back to my wall, with the iPad and phone charged. DL had already arrived. For the second time we did the scribble grid — Brazilians call it organic grid, and the yankees doodle grid.
Tomorrow looked promising. Churrasquinho and the graffiti community sharing the Brazilian way.
We left everything ready to finally paint on Sunday. I asked the guys what time we were all meeting the next day. They said 9 am and I naively believed them.
SUNDAY APRIL 12: DAY 3 OF THE FESTIVAL
On Sunday I arrived at the agreed time. And my Curitibas arrived at noon. I made friends with the neighborhood people meanwhile, mate with the community. On one hand it was better that the guys only arrived at noon because until that time the wall was getting direct sun and the day before I had already gotten sunstroke. And just before they arrived, my allergic episode started.
Priz Praz Pruz, almost 40 years old, doesn’t use sunscreen. Priz Praz Pruz has been painting for 20 years with sprays and forgot her mask to protect her respiratory system. Priz Praz Pruz was paying the consequences of her own neglect. Added to the lack of sleep plus the stress and all the adrenaline and overstimulation that this adventure brought with it. I was exhausted. Still I painted. We painted. Churrasquinho, family, kids, neighborhood people, girlfriends, friends. The painting family sharing.
We finished the wall. My figures speak about exile. The exile of the woman who dares to bite the apple when she is explicitly told not to. And her predecessor who chose exile before submitting to male will and was punished to engender demons as children. That is my story as an urban artist in Paraguay, a rural country, with medieval behavior but access to internet, macho, where I was persecuted by the male dominance of the urban art scene, living a brutal constant witch hunt, burned at the stake alive and where I paid the price of exile before being submitted, for wanting to paint.
During the festival, talking with other women who paint, I realized that this doesn’t only happen in Paraguay. It is the reality of many women who paint, in a predominantly male field.
But things are changing. There are more and more women in this scene. And not all men persecute us to burn us at the stake. There are men like my Curitiba family who adopted me, Eto, DL and Gnezis.
There are festivals like Street of Styles that increasingly give us more representation as women.
That night, when returning to the hotel Lubird gave me 2 antihistamines for my allergy episode. I didn’t sleep at all because I couldn’t breathe that night. The allergy episode was killing me and I was more sunburnt than the day before.
MONDAY APRIL 13: TIME TO GO HOME.
We checked out of the hotel on Monday at noon. Eto picked me up again. He took me to his tattoo studio. I gave him my sprays because I couldn’t take them on the plane. I told him I had had enough of painting on the street, I was exhausted, sunburnt, with my allergic rhinitis episode, so that Monday I was in “tattoo studio” mood.
Eto finished tattooing and took me on a tour through downtown Curitiba, urban art, history. We walked too much for my condition, my legs couldn’t take it anymore, but I had an energy drink to keep going. We arrived at Felipe Koka Tattoo studio where there were more artists painting post festival. We shared. We talked.
My Argentine friend tattooing a Colombian. Artists being artists. Community. The Family of painting.
Then… it was time to go back. 10 pm I missed the flight. I arrived two minutes late to the gate. They didn’t let me pass. I cried. I begged. Nothing. They rebooked my flight for Tuesday 5 a.m.
TUESDAY APRIL 14: THE ODYSSEY
I slept on the airport floor. I asked my husband to help me not fall fully asleep. And at 5 a.m. they change my flight again. 10 a.m. I slept 2 hours in the waiting area. I got on the plane. Slept one more hour.
I arrived in Foz. I get into an Uber. I tell the driver: “I slept three hours.” He asks me: “Do you have everything?” I had forgotten my backpack with my computer on the plane. I get out running. I talk to security and Azul airline staff. I recover my things.
I cross the border. The minibus wasn’t stopping at migrations. I got off anyway. I crossed the Friendship Bridge walking with all my things, sunburnt and barely breathing. I got to the Paraguayan side. I waited for the bus. It didn’t come. I got into a Bolt. I arrived at the CDE terminal. I took a bus at 16:00. I got home at 21:00 and something.
And I find that I had left a vehicle that did start before the trip and when I got back it no longer started. Taxi. Tow. And me exhausted.
WEDNESDAY APRIL 15 2026: RECOVERY MODE
I had a meeting with Nike at 10 am. It got moved to the next day because of rain. I hadn’t slept well, the adrenaline was still running through my veins. While my husband handled the mechanical part of the vehicle I handled all the health part for my allergy episode.
I arrived in Paraguay exhausted. But not empty. One of the nights in Curitiba talking with another artist while we walked the walls, I say “I feel full” and he replies “full also means about to overflow” and I stayed reflecting.
Exile empties you of what came before, of what no longer serves, but it also pushes you to fill the glass. And with the glass full, one more drop overflows it. I come back home with the glass full. And now it’s my turn to share everything I brought to empty the glass again. Not too empty, not too full.
Thank you Street of Styles for the experience of a fucking massive event. I went to paint, but I came back with new friends, a new family, many stories to tell and with a lot of desire to paint more.
I close with this: yes, there ARE women who represent the Paraguayan graffiti scene internationally. I am not the first nor will I be the last Paraguayan woman to represent us abroad. And to the little boys with fragile masculinity who hunt us like witches for being women — la queso. Besis.
Brazil and Paraguay representing at the Street of Styles 2026 festival.
From left to right: Eto, DL, Priz Praz Pruz y Gnezis. DDM Crew.
”Não existem mulheres que representem a cena do graffiti no Paraguai”
É o que os artistas locais homens dizem sobre a cena do graffiti paraguaio. Mas enquanto a cena urbana paraguaia nega suas mulheres… o Brasil as transforma em história.
Fui ao Festival Brasileiro Street of Styles, um dos festivais mais grandes de graffiti da América Latina, como representante feminina do Paraguai.
QUINTA 9 DE ABRIL 2026: A CHEGADA EM CURITIBA
Cheguei a Curitiba na quinta-feira às 14:00. Sem ter comido bem há mais de 24 horas. Cansada. Saturada. Em um lugar onde nunca tinha estado e não conhecia ninguém.
Aluguei um Airbnb na zona do evento, perto de onde ia ser o festival. Explicitamente nos tinham advertido que era uma zona para ter cuidado já que é zona de narcotráfico.
Usei a internet para procurar comida. Queria um marmitex (arroz, feijão, carne) mas já era demasiado tarde. O app de comidas brasileiro me pedia número brasileiro. Pedi ao ChatGPT que me localizasse no bairro números de locais e escrevi para todos. Passaram horas e ninguém respondeu, tudo fechado e eu cada vez com mais fome.
Finalmente escrevo para Eto —um artista local que alguém da produção me passou— e pergunto se ele conhecia algum lugar para comer.
Ele responde: “Onde você está?” Mandei minha localização. Ele me diz: “Moro ao lado. Vou te buscar.”
Eto veio com sua filha, Liz, uma menina de 5 anos. Subi no carro sem conhecê-lo. Ele me levou a um bar onde se reuniam com seus amigos. No bar me fez provar Rollmops (peixe cru com cebola em conserva). Depois me levou para sua casa, onde vive com sua mãe. E aí, por fim, comi uma feijoada. Uma comida real. Depois de mais de um dia sobrevivendo com snacks.
No dia seguinte tinha que fazer check out do Airbnb. O evento só nos colocava hotel a partir de sexta ao meio dia. Já que o festival iniciava na sexta às 10 am com a distribuição dos aerosóis, Eto me diz “te busco e vamos ao festival”.
SEXTA 10 DE ABRIL 2026: DIA 1 DO FESTIVAL
Na fila, o mate me fez novos amigos. Argentina e Uruguai. Argentina, igual que eu, fez uma travessia de 12 hs entre sair de Posadas e chegar até Curitiba.
Apenas nos entregaram os aerosóis, passamos à atribuição de muros. Me deram um muro lindo, bem localizado, com outros artistas. Mas eu já tinha me apegado a Eto e seu crew, “Oi Tudo Bem”.
Aos diferentes membros do crew “Oi Tudo Bem” tinham sido atribuídos diferentes muros, mas queríamos pintar juntos. Meus Curitibas me adotaram e eu já era sua paraguaia. Já tinha se formado um sentido de pertencimento mútuo.
Então tomei uma decisão: Deixei o muro que a organização me atribuiu e fui com eles buscar paredes pela zona. Como eles são locais, conheciam o território. Encontramos uma. A organização nos deu o ok.
Inclusive conseguimos outra parede em frente e os “Oi Tudo Bem” chamaram mais artistas que estavam na mesma situação.
Aí conheci DL. Nem ele nem eu conhecíamos o trabalho um do outro mas surgiu fundir nossas peças. Eu estava aberta a colaborar, para isso fui. Para intercambiar. Me parece que a melhor maneira de conhecer um lugar é com os locais. Tiramos foto da parede e começamos a esboçar com DL no iPad para ter uma ideia de como ia se ver nossa fusão.
Tudo estava encaminhado. Deixamos o muro marcado para chegar no sábado de manhã e pintar.
De noite no ônibus indo ao hotel conheci México, quem tinha chegado recém às 8 pm depois de um voo de 20 hs para o festival, com fome e destruído.
Cheguei ao hotel e conheci minha companheira de quarto. Lu bird, uma brasileira do Norte do Brasil. Passamos a noite falando como 2 meninas que amam a pintura intercambiando experiências de vida.
SABADO 11 DE ABRIL: DIA 2 DO FESTIVAL.
No sábado chegamos às 9 da manhã e Eto, DL, Gneziz mais outros membros de "Oi tudo Bem" e eu ficamos sem nossa parede. A dona tinha tido um problema com a filha e mudaram de ideia. Ficamos sem muro. Foi como perder uma partida e sentimos o baque.
Mas seguimos. Buscamos outra parede e encontramos. Voltamos a começar. Sol. Calor. Estresse e churrasquinho. Enquanto Eto e Gnezis já tinham começado a pintar eu me insolé terminando o esboço esperando que chegasse DL. Continuei fiel ao plano original de fundir as peças apesar de termos mudado de muro. Não dedicamos todo esse tempo no dia anterior para jogar a ideia fora por mudança de logística.
Fiquei sem bateria no iPad, e no telefone. Então fui resolver. Enquanto deixava ambos em diferentes lugares carregando, fui visitar meus novos amigos em seus muros. Uruguai me deu um abraço para seguir. Visitei Argentina e pelo caminho encontrei México a quem acompanhei até seu muro; fizemos terapia de muralistas falando dos desafios internos e externos com os que nos encontrávamos. Ele não contava com as cores que queria. Ambos nos sentíamos pressionados internamente por representar nossos países e não querer decepcionar.
Voltei ao meu muro, com o iPad e o celular carregados. DL já tinha chegado. pela segunda vez fizemos a grilla de rabisco —os brasileiros chamam de grilla orgânica, e os yankees doodle grid.
O amanhã parecia promissor. Churrasquinho e a comunidade do graffiti compartilhando ao jeito brasileiro.
Deixamos tudo pronto para finalmente pintar no domingo. Perguntei aos caras a que horas nos encontrávamos todos no dia seguinte. Me disseram todos 9 am e eu ingenuamente acreditei.
DOMINGO 12 DE ABRIL: DIA 3 DO FESTIVAL
No domingo cheguei na hora combinada. E meus Curitibas chegaram ao meio dia. Fiz amizade com a gente do bairro enquanto isso, mate com a comunidade. Por um lado foi melhor que os caras tenham chegado só ao meio dia porque até essa hora dava sol direto na parede e no dia anterior eu já tinha me insolado. E justo antes de que chegassem, começou meu quadro alérgico.
Priz Praz Pruz, com quase 40 anos não usa protetor solar. Priz Praz Pruz pinta há 20 anos com aerosóis e esqueceu sua máscara para proteger suas vias respiratórias. Priz Praz Pruz estava pagando as consequências de seu próprio descuido. Somado à falta de sono mais o estresse e toda a adrenalina e super estimulação que esta aventura trazia consigo. Estava esgotada. Igual pintei. Pintamos. Churrasquinho, família, crianças, a gente do bairro, as namoradas, os amigos. A família da pintura compartilhando.
Terminamos o muro. Minhas figuras falam de exílio. O exílio da mulher que se atreve a morder a maçã, quando explicitamente lhe dizem que não o faça. E sua predecessora que escolheu o exílio antes de se submeter à vontade masculina e foi castigada para engendrar demônios como filhos. Essa é minha história como artista urbana no Paraguai, um país rural, com uma conduta medieval mas com acesso à internet, machista, onde fui perseguida pelo domínio masculino da cena do arte urbano, vivendo uma brutal caça às bruxas constante, queimada na fogueira viva e onde paguei o preço do exílio antes de ser submetida, por querer pintar.
Durante o festival, conversando com outras mulheres que pintam, me dei conta de que isso não acontece só no Paraguai. É a realidade de muitas mulheres que pintam, em um meio predominantemente masculino.
Mas as coisas estão mudando. Cada vez somos mais mulheres nessa cena. E nem todos os homens nos perseguem para nos queimar na fogueira. Existem homens como minha família de Curitiba que me adotaram, Eto, DL e Gnezis.
Existem festivais como o Street of Styles que cada vez nos dão uma maior representação às mulheres.
Essa noite, ao voltar ao hotel Lubird me deu 2 anti-histamínicos para meu quadro de alergia. Não dormi nada por não conseguir respirar essa noite. O quadro alérgico estava me destruindo e eu estava mais insolada que no dia anterior.
SEGUNDA 13 DE ABRIL: HORA DE VOLTAR PARA CASA.
Fizemos check-out do hotel na segunda ao meio dia. Eto me buscou novamente. Me levou ao seu estúdio de tatuagem. Dei meus aerosóis porque não podia levá-los no avião. Disse que já tinha tido suficiente de pintar na rua, estava esgotada, insolada, com meu quadro de rinite alérgica, então essa segunda estava mood “estúdio de tattoo”.
Eto terminou de tatuar e me levou a um tour pelo centro de Curitiba, arte urbana, história. Caminhamos demais para meu estado, minhas pernas não aguentavam mais, mas tomei um energético para seguir. Chegamos ao estúdio de Felipe Koka Tattoo onde havia mais artistas pintando pós festival. Compartilhamos. Conversamos.
Minha amiga argentina tatuando um colombiano. Artistas sendo artistas. Comunidade. A Família da pintura.
Depois… tocou voltar. 10 pm perdi o voo. Cheguei dois minutos tarde ao portão. Não me deixaram passar. Chorei. Roguei. Nada. Reprogramaram o voo para terça 5 a.m.
TERÇA 14 DE ABRIL: A ODISSEIA
Dormi no chão do aeroporto. Pedi ao meu marido que me ajudasse a não dormir totalmente. E às 5 a.m. me mudam o voo outra vez. 10 a.m. Dormi 2 horas na sala de espera. Subi no avião. Dormi mais uma hora.
Cheguei a Foz. Subo em um Uber. Digo ao motorista: “Dormi três horas.” Ele me pergunta: “Você tem tudo?” Eu tinha esquecido a mochila com o computador no avião. Desço correndo. Falo com o segurança e os oficiais da Azul. Recupero minhas coisas.
Cruzo a fronteira. O microônibus não parava em migrações. Desci igual. Cruzei a ponte da amizade caminhando com todas minhas coisas, insolada e quase sem respirar. Cheguei ao lado paraguaio. Esperei o ônibus. Não chegava. Subi em um Bolt. Cheguei ao terminal de CDE. Peguei um micro às 16:00. Cheguei em casa às 21:00 e pouco.
E me encontro com ter deixado um veículo que sim ligava antes da viagem e na volta já não ligava. Táxi. Reboque. E eu esgotada.
QUARTA 15 DE ABRIL 2026: MODO RECUPERAÇÃO
Tinha uma reunião com Nike às 10 am. Foi passada para o dia seguinte por chuva. Não tinha dormido bem, ainda a adrenalina corria por minhas veias. Enquanto meu marido se ocupava da parte mecânica do veículo eu me ocupei de toda a parte de saúde para meu quadro alérgico.
Cheguei ao Paraguai esgotada. Mas não vazia. Uma das noites em Curitiba falando com outro artista enquanto percorríamos os muros, eu digo “me sinto cheia” e ele responde. “cheia também significa estar a ponto de transbordar” e fiquei refletindo.
O exílio te esvazia do anterior, do que já não serve, mas também te leva a buscar encher o copo. E com o copo cheio, uma só gota mais transborda. Volto para casa com o copo cheio. E agora me toca compartilhar tudo o que trouxe para voltar a esvaziar o copo. Nem muito vazio nem muito cheio.
Obrigada Street of Styles pela experiência de um eventazo. Fui pintar, mas voltei com novos amigos, uma nova família, muitas histórias para contar e com muitas ganas de pintar mais.
Fecho com que sim existem mulheres que representam a cena do graffiti paraguaio a nível internacional. Não sou a primeira nem serei a última mulher paraguaia que nos represente lá fora. E aos nenes com masculinidade frágil que nos fazem caça às bruxas por ser mulheres, "la queso". Beijos.
Brasil e Paraguai representando no festival Street of Styles 2026.
Da esquerda à direita: Eto, DL, Priz Praz Pruz y Gnezis. DDM Crew.